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Acerca de Sealand

NUESTRA HISTORIA

Durante la segunda guerra mundial, el gobierno británico construyó varias islas-fortaleza en el Mar del Norte, para defender sus costas de los invasores alemanes. Algunos de estos fuertes fueron construidos ilegalmente en aguas internacionales.

Una de estas fortalezas ilegales, que eran construcciones de hormigón y acero, fue la famosa Torre de Fort Roughs, situada ligeramente al norte de la región del estuario del Río Támesis, en la costa este del Reino Unido. A diferencia del plan original de ubicar la torre dentro del territorio soberano del Reino Unido, esta fortaleza estaba situada a una distancia de aproximadamente 7 millas náuticas de la costa. Esto es más del doble que el rango de 3 millas de las aguas territoriales. En síntesis, esta isla estaba situada en las aguas internacionales del Mar del Norte.

Los fuertes fueron abandonados a principios de los años 50 y, debido a su construcción ilegal en aguas internacionales en una época de crisis mundial, deberían haber sido destruidos, para cumplir con el derecho internacional. A excepción de la mencionada fortaleza, las fortalezas situadas de manera similar fueron posteriormente derribadas. El resultado fue la singularidad portentosa de la fortaleza. La Torre de Fort Roughs, situada en alta mar, había sido vaciada y abandonada, res derelicta y terra nulus. Por lo tanto, desde el punto de vista jurídico, la fortaleza constituye un territorio extranacional.

EL NACIMIENTO DE SEALAND

A principios de los años 60, Roy Bates, un Comandante del ejército británico, estableció una estación de radio situada en la costa, en una antigua fortaleza naval abandonada llamada “Knock John”. La teoría detrás de esta ubicación era un intento de eludir las rigurosas restricciones de la época sobre la radiodifusión, las cuales no permitían mucho más que la difusión formal de la BBC. La estación de Roy, “Radio Essex”, y otras del mismo tipo, eran conocidas afectuosamente por los medios de comunicación como emisoras de radio “piratas”, y eran muy queridas por el público británico, ya que proveían todo lo que la BBC no brindaba en ese momento, música pop y presentadores divertidos.

En los años que siguieron, Roy sostuvo en vano una batalla legal con el gobierno del Reino Unido, quien cuestionaba la legalidad de la ocupación de dicho fuerte. Se dictaminó que “Knock John” estaba bajo la jurisdicción del Reino Unido. Sobreponiéndose al conflicto, Roy evaluó sus opciones. Otra fortaleza abandonada, la Torre de Roughs, idéntica en construcción al Knock John, yacía aún más adentrada en alta mar, y crucialmente fuera del límite de tres millas hasta el cual se extendía la jurisdicción del Reino Unido. Roy procedió a ocupar la Torre Roughs, en la víspera de Navidad 1966, con la intención de revitalizar su inactiva emisora de radio. Esto fue hasta que ideó un plan completamente diferente. Después de consultarlo con sus abogados, Roy decidió declarar esta isla-fortaleza el estado independiente de “Sealand”, alegando la “Jus Gentium” (“Ley de las Naciones”) sobre una parte del globo terráqueo que era “Terra Nulus” (Tierra de Nadie).

El 2 de septiembre de 1967, acompañado por su esposa Joan (en el día de cumpleaños de ella), de su hijo Michael (de 14 años), de su hija Penélope (de 16 años), y de varios amigos y seguidores, Roy declaró el Principado de Sealand. La fundación de este país fue marcada por el izamiento de una bandera con un nuevo diseño, y en un gesto de cumpleaños extremadamente romántico, concedió un nuevo título a su amada esposa, a quien desde ese momento se la conoció como la “Princesa Joan”.

DESAFÍO INICIAL DE LA SOBERANÍA DE SEALAND

El gobierno británico no tardó mucho en decidir que no podían tener lo que los ministros describieron como una posible “Cuba frente a la costa este de Inglaterra”. Rápidamente, se enviaron militares para destruir todos los fuertes restantes ubicados en aguas internacionales. La familia Bates vio cómo enormes explosiones hicieron volar cientos de pies por el aire a las enormes estructuras y, durante días, escombros retorcidos y doblados pasaron flotando frente a Sealand.

Los helicópteros que habían llevado los explosivos zumbaban amenazadoramente en el cielo, y el remolcador de la armada que llevaba el equipo de demolición pasaba cerca de nuestra fortaleza y gritaban “¡Ustedes son los próximos!” agitando los brazos furiosamente. Un tiempo después, un buque del gobierno apareció a 50 pies de Sealand. Su bulliciosa tripulación les gritaba obscenidades amenazantes a Michael y a su hermana de dieciséis años. Poco después, lanzaron disparos de advertencia a la proa del barco cerca del Príncipe Miguel, lo que hizo que el barco girara rápidamente y saliera a alta velocidad hacia el Reino Unido, entre una gran nube de humo negro del motor.

Dado que Roy seguía siendo un ciudadano británico, se emitió una citación judicial bajo la “Ley de Armas de Fuego” del Reino Unido. El 25 de noviembre de 1968, Roy y Michael se encontraron en el banquillo de los acusados en audiencias del Tribunal Superior de lo Penal de Chelmsford, Essex. Había muchas argumentaciones, y se citaron leyes que se remontaban al siglo XVII. El Juez concluyó: “se trata de un incidente de bravuconería tal vez más parecido a la época de Sir Francis Drake, pero mi sentencia es que los tribunales del Reino Unido no tienen jurisdicción”. Este fue el primer reconocimiento de facto de Sealand.

LA AUTOBIOGRAFÍA DE PRINCE MICHAEL DE SUS AVENTURAS EN SEALAND ESTÁ DISPONIBLE AQUÍ

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